Desarrollando un matrimonio con propósito

Desarrollando un matrimonio con propósito

Un matrimonio con propósito es aquel que se consagra al servicio de Dios, aquellos que son modelos para la sociedad de fidelidad, respeto, tolerancia, unidad, comprensión y principalmente que son ejemplo de amor y perdón para su familia (sus hijos).

Te estarás preguntando en este momento: ¿tendrá mi matrimonio un propósito en específico para Dios, para la sociedad, para mi familia?, quizás te abruma la idea de tener que cumplir con todos los aspectos antes mencionados donde describíamos algunas características de un matrimonio con propósito, ten calma, no se alcanza todo al mismo tiempo ni de la misma manera o con el mismo método.

Es un proceso donde imprescindiblemente tendrás que otorgarle a Jesús el centro de tu vida y por consiguiente centro de tu matrimonio. Cinco años atrás hubiese sido imposible pensar que nuestro matrimonio tendría algún propósito, más bien no había propósito alguno para seguir juntos. Quizás tú estés en esa misma situación ahora mismo.

Hoy queremos compartir contigo que hay esperanza, que puedes descubrir los propósitos de Dios para tu matrimonio y también como puedes alcanzarlos.

Entregué mi vida a Jesús a la edad de 28 años, llegué justamente con un matrimonio sin futuro, sin amor, ni respeto ni comprensión, atravesando situaciones complejas, realmente difíciles en todas las áreas de mi vida personal y familiar, me encontraba sin salida, no tenía esperanza alguna, no era feliz pues todo se tornaba oscuro. Mi esposo y yo teníamos apenas tres años de casados, más un extenso noviazgo de siete años; fue entonces cuando decidí de manera personal aceptar a Jesús como Señor y Salvador de mi vida, más no de mi matrimonio; y en esto fallamos muchos pues muchas personas tomamos la mala decisión de no invitar a Jesús a tomar el control de nuestro matrimonio, sino sólo de nuestra vida. Pero finalmente la palabra de Dios empezó a confrontar mi vida, mis pensamientos, sueños y anhelos; y por sobre todo confrontar la dura situación de mi matrimonio, durante seis años oré a Dios de manera personal, para que restaurara mi matrimonio, y para que también mi esposo pudiese entregar su corazón y vida por completo a Dios; y el día menos pensado mi oración fue contestada, fue entonces que tuvimos la oportunidad de ordenar nuestra vida y colocar a Dios el centro de nuestro matrimonio.

Podríamos decir que la mayor dificultad para un matrimonio sin propósito es cuando las expectativas y sueños o anhelos de ambos esposos difieren por completo, por lo tanto, el primer paso para poder alcanzar los propósitos de Dios para tu matrimonio deben ser:

1.- Ponerse de acuerdo

Mateo 18:19-20

19»Les aseguro que si dos de ustedes se ponen de acuerdo, aquí en la tierra, para pedirle algo a Dios que está en el cielo, él se lo dará. 20 Porque allí donde dos o tres de ustedes se reúnan en mi nombre, allí estaré yo.

Aquí  encontramos un principio bíblico para dar este primer paso en tu relación matrimonial. Si ambos se plantean objetivos, sueños, propósitos en común para alcanzar la estabilidad en tu matrimonio llegar a la meta será fácil y seguro.

2.- Desarrollar una relación íntima con Dios a través de su palabra

Salmo 119:105

“lámpara es a mis pies tu palabra y lumbera a mi camino”

Debemos permitir que la palabra de Dios alumbre nuestro camino (propósito), luego el versículo 165 del salmo 119, nos dice:

“mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo”.

Debemos tener la plena seguridad que si vivimos a través de su palabra; obedeciéndola, cumpliéndola en su totalidad no fracasaremos y llegaremos a alcanzar la voluntad y propósito perfecto de Dios para nuestro matrimonio.

3.- Rendirnos a voluntad de Dios

Romanos 12:2

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”

Podemos estar luchando en nuestras fuerzas contra actitudes negativas de nuestro cónyuge que dañan nuestra relación y empobrecen el amor; falta de tolerancia, impaciencia, desconfianza, falta de comunicación o simplemente podemos estar fuera de la voluntad de Dios viviendo sin dirección ni propósito, alejados completamente de ella. Entonces es momento de rendirte y reconocer que necesitas de manera imprescindible a Dios en tu hogar, en tu matrimonio para que puedas caminar bajo su voluntad.

4.- Nunca dejes de superar tus debilidades y alimentar tus fortalezas

Filipenses 4:13

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

Todo ser humano posee debilidades y fortalezas, es importante y necesario que conozcas las tuyas y las de tu cónyuge y así aprendan a complementarse, motivarse, apoyarse y no rendirse por completo ante las adversidades que puedan presentarse evitando que encuentren el propósito de Dios para sus vidas.

5.- Decide servir a otros

Una de las razones fundamentales por las que nuestro matrimonio sigue siendo renovado, restituido y transformado es por el servicio y testimonio a los demás, en agradecimiento a lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.

Marcos 10:45

“porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”

Si Jesús es nuestro modelo de vida, es justamente por esta razón que un matrimonio alcanza su propósito fundamental en el Señor: sirviendo a los demás, recatando a otros matrimonios que se encuentran sin rumbo y dirección, ni propósito.

Encontrar el propósito de Dios para tu vida es vital, pero dentro del matrimonio se hace mucho más complejo y necesario.

No podemos modelar un matrimonio sin bases firmes, es Dios solamente quien transforma nuestros pensamientos, nuestro ser interior, para poder entender sus planes y propósitos, fuera de Él, nada somos!

Evita compararte con otros matrimonios que han alcanzado ya su plenitud y caminan bajo la dirección plena de Dios, estamos seguros que a ellos también les costó un arduo trabajo de voluntad y compromiso. Cada matrimonio es distinto, alcanzamos metas diferentes, propósitos diferentes, y es Dios el arquitecto del plan maravilloso para nuestras vidas. Por lo tanto solo ponte de acuerdo con tu cónyuge, conoce la voluntad de Dios a través de su palabra, establece intimidad con ella (su palabra) atesórala en tu corazón y vívela, para que superes tus debilidades y crezcan tus fortalezas y finalmente puedan juntos servir con alegría a Dios.

El consejo más importante para tener un Matrimonio en armonía y vivir felices, es que Cristo Jesús sea el Centro de la familia. Con Él cada área podrá ir siendo restaurada, solo debes invitarlo, creyendo en tu corazón y con humildad a que Él tome control de tu Matrimonio, realizando la siguiente oración: «Señor Jesús te necesito, me arrepiento de todos mis pecados, te acepto en este momento en mi corazón, te reconozco mi salvador personal y te pido inscribas mi nombre en el libro de la vida;  te pido que seas el Centro en mi corazón y mi familia, ordena mi Matrimonio, ayúdanos, sé que solo contigo seremos verdaderamente felices, gracias Jesús, AMEN».

El Ping-Pong conyugal

El Ping-Pong conyugal

Quizás el término lo podrías relacionar muy cercanamente a una relación de pareja que sufre a los años pleitos y contiendas que van y vienen, uno inicia y otro termina, algo así como ataque y defensa, ¿te parece conocida esta práctica en tu matrimonio?

Bien, te seré sincera eso formaba parte de mi estilo de vida con mi amado esposo, nos acusábamos el uno al otro, hasta llegar a la frustración, cada vez nos entendíamos menos y peleábamos más.

Quiero decirte que esta forma de vivir crea mucho daño en la pareja, se va perdiendo el respeto, el amor y la tolerancia, estas acciones tienden a la pareja aislarse y distanciarse física, emocional y espiritualmente.

Me pasaba algo, muy dentro de mí decía: ¿con quién estoy casada? Lo desconozco por completo, él decía amarme y estar de acuerdo conmigo en TODO y ahora sólo obtengo de él menosprecio, silencio y sin la mínima intención de resolver nuestros asuntos.

Me di cuenta que lo que antes nos unía hoy nos distanciaba, lo que antes amaba de él ahora lo renegaba… era como que antes me gustaba que fuera tan reservado y callado (porque lo miraba interesante) pero ahora ocasionaba en mí mucho descontento porque quería un esposo que pasara hablando conmigo todo el día y la noche.

Aprendí a los años (seis exactamente) que ambos veníamos de familias totalmente distintas, y que las maneras de ver las cosas y enfrentar los problemas eran totalmente diferentes para él y para mí. Él las resolvía callando y dejarlo todo para después en cambio yo lo resolvía el mismo día aunque pasáramos horas y horas con los ojos llorosos cerca de la cama.

Así que empecé por pedirle a Dios sabiduría para entender a mi esposo (seguramente él pedía lo mismo) porque estábamos desgastándonos cada vez más el amor y respeto que teníamos en el principio de nuestra relación.

Dios empezó a trabajar conmigo y llenarme de la conciencia de que tenía que amar a mi esposo por encima de nuestros conflictos, empecé a caer en la realidad: que me había casado con un humano y no un robot al que programaba para que hiciera lo que yo quisiera y que no eres perfecto, que tarde o temprano iba a errar y ¡sorpresa! Entender que yo tampoco era infalible y que también cometía errores sólo que mi orgullo y creerme la perfecta no me dejaba ver que estaba cometiendo los mismos o peores errores.

Con la ayuda de Dios llegué a la conclusión que debía aceptar a mi esposo con sus diferencias, sus defectos e imperfecciones, empecé a centrar mi atención en lo bueno que había en él, así despejaba mi mente de una turbulencia y empecé con la ayuda de Dios a cambiar el estilo de Ping pong a un estilo de amar y perdonar.

1ra de Pedro 4:8 Haya sobretodo amor entre ustedes, porque el amor perdona muchos pecados. Entendí en este pasaje Bíblico que debo sanar mi corazón cada día y alcanzar la sabiduría de Dios para seguir siendo fiel a la promesa que en el altar prometimos de vivir juntos por siempre y no hasta que los pleitos nos separen.

La vida conyugal te enseña muchas imperfecciones, entre más pasa el tiempo tendemos a esperar más y lo mejor del cónyuge, ahora lo importante es entregar mi vida a Dios y pedirle a EL que me ayude a ser yo la que pueda dar lo mejor a mi cónyuge, porque para que pueda cosechar primero tengo que dar y dar constantemente y hacerlo como para Dios, al final segaremos si no desmayamos, así que cuando pelees contra tu cónyuge piensa que estás peleando contra tu matrimonio, no te hagas más daño, vence el mal con el bien.

Pídele a Dios cambiar la actitud y ver sus diferencias como una oportunidad para complementarse el uno al otro, estoy segura que muy adentro de esas diferencias están las mejores intenciones del uno para el otro.

Posteriormente escribiré acerca de las “Expectativas en el Matrimonio” donde te darás cuenta que son las causantes de las frustraciones en tu relación de pareja y cómo mejorarlas sin perder de vista que puedes seguir esperando lo mejor en tu matrimonio pero de una manera saludable.

El consejo más importante para tener un Matrimonio en armonía y vivir felices, es que Cristo Jesús sea el Centro de la familia. Con Él cada área podrá ir siendo restaurada, solo debes invitarlo, creyendo en tu corazón y con humildad a que el tome control de tu Matrimonio, realizando la siguiente oración: «Señor Jesús te necesito, me arrepiento de todos mis pecados, te acepto en este momento en mi corazón, te reconozco mi salvador personal y te pido inscribas mi nombre en el libro de la vida;  te pido que seas el Centro en mi corazón y mi familia, ordena mi Matrimonio, ayúdanos, sé que solo contigo seremos verdaderamente felices, gracias Jesús, AMEN».

Dios te bendiga.

Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional

Desde 1983 se describieron las inteligencias múltiples por el Dr. Gardner en la Universidad de Harvard, esto explica que podemos ser no muy buenos en algunas áreas como las que se evalúan en los colegios (que mantienen su metodología desde hace más de 200 años), y aun así ser exitosos en la vida, y lo contrario es cierto también, los mejores alumnos no siempre tienen éxito en sus vidas; Se describen Inteligencia como la cinestésica que es capacidad extraordinaria con los movimientos del cuerpo, esto lo tienen quienes hacen deporte y bailan por ejemplo, Inteligencia Musical, genios que les es muy fácil dominar instrumentos y crear música, y las mas conocidas como la Lógica Matemática y la Lingüística, las únicas evaluadas en los colegios.

Pero hay dos de estas inteligencias que tienen que ver, con como me relaciono con los demás y conmigo, estas son la Inteligencia Interpersonal e Intrapersonal respectivamente, y es de estas dos que se compone la inteligencia Emocional, es decir, las capacidades que pueda tener de llevarme bien con los demás y conmigo mismo.

Al igual que en el colegio hay quienes puedan ser brillantes y otros ir aplazados en esta Inteligencia, la buena noticia es que puede mejorarse ilimitadamente, a diferencia del cociente intelectual que no puede alterarse mucho, es decir puedo mejorar la forma en que trato a los demás y como me trato a mí.

De los 5 pilares que se describen en Inteligencia Emocional, quiero referirme al 4to pilar que es la Empatía. Autoconciencia, autocontrol, automotivación y habilidades sociales son los otros cuatro pilares y todos influyen directamente en la relación de pareja, pero dos son de la Inteligencia Interpersonal, es decir de como me relaciono con los demás: Empatía y habilidades sociales, los tres otros son Intrapersonal (como me controlo y trato a mí mismo).

Y es que cuando el Señor nos dice que debemos soportarnos unos a otros, es porque tenemos la capacidad de hacerlo o de desarrollar esta habilidad. Si definimos Inteligencia como la capacidad de resolver problemas, entonces el adquirir empatía seria la capacidad de resolver el problema de Entender a mi conyugue, cosa que se vuelve muy difícil.

Hay que aclarar que de esta habilidad es más fácil para mujeres que hombres, esto dado por el desarrollo mayor del cerebro medio en la mujer que es donde esta esta habilidad, así que al hombre se le hace mas difícil ponerse en lugar de otra persona, en este caso de comprender a su esposa. Aquí redica la importancia de meditar sobre este tema y entrenar como desarrollar esta habilidad, lo bueno es que el Espíritu nos ayuda, y de hecho una de las muestras que EL esta obrando en una persona es que su Inteligencia Emocional aumenta es decir progresa en Templanza(dominio propio), Bondad, Mansedumbre, todas habilidades de Autocontrol y en Amor que es la capacidad de ver a mi conyugue y entenderle a pesar de sus defectos, sintiendo lo que siente y disponiéndome a ayudar: esto define Empatía: que es ver el sentimiento de otro, sentir lo que esta sintiendo y hacer algo para ayudar. Entre más Empatía desarrollo más fácil me será comprender y Amar a mi pareja.

El consejo más importante para tener un Matrimonio en armonía y vivir felices, es que Cristo Jesús sea el Centro de la familia. Con Él cada área podrá ir siendo restaurada, solo debes invitarlo, creyendo en tu corazón y con humildad a que el tome control de tu Matrimonio, realizando la siguiente oración: «Señor Jesús te necesito, me arrepiento de todos mis pecados, te acepto en este momento en mi corazón, te reconozco mi salvador personal y te pido inscribas mi nombre en el libro de la vida;  te pido que seas el Centro en mi corazón y mi familia, ordena mi Matrimonio, ayúdanos, sé que solo contigo seremos verdaderamente felices, gracias Jesús, AMEN».

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